Mi escuela sabe a naranja estar y ser en la escuela infantil
Mari Carmen Díez Navarro
- 299 páginas : ilustraciones , 24 cm
- Colección de biblioteca infantil .
- Colección de biblioteca infantil .
Incluye referencias bibliográficas. (297-299).
Prólogo, Hilda Wissmann / Mi escuela sabe a naranja / I. Asomarse al mundo / ¿Qué es lo importante? / 1. ¿Quién soy yo? Del deseo de otros al propio deseo / Un mar de fueguitos / Cara y señal / Soltamos amarras / Mirar abiertamente la cotidianidad de la escuela / Conejos de etiqueta / La buena Juanita / 2. La cebolla de Alfanhuí o las sorpresas de la cotidianidad / La guerra / Las motos / Y algo más / Alfanhuí / La cebolla / El oficio de los abuelos / 3. El restaurante de todos / Nace un interés colectivo / Abrir el tema / Bautizamos nuestro restaurante / La inauguración / La propina / Ecos en el piso de abajo / ¿Trabajo o juego? / Jugaba / 4. Puro amor / El pretexto del texto / Sopa de cangrejos / La cuenta atrás de Víctor / Amor y provocación / 5. Quiero ser alguien / El héroe / Quiero ser alguien / Taller de teatro libre / ¡Lágrimas de cocodrilo! / ¡El chiste del ascensor! / Andreu es un artista / Mira a ver / Y con cara de buena / 6. Los cuentos de la mantita / Metáforas necesaria / La mantita / Las historias / Cuentos de amigo / Los cuentos de cordel / Historias / 7. Asomarse al mundo / ¿Lluvia o aguacero? / ¡El proyecto estaba echándose a volar! Recibimos varias visitas: unas nos hablaron de países, y otras no / El príncipe de Egipto hizo llorar a Rocío / Lorenzo no quería ser extranjero / Pau ha ido a Paris / «Tú me enseñas a leer y yo te enseño a bailar» / Ingresos y gastos / Abre la muralla / Pérdidas y ganacias / Pero explota el tren en Madrid y el mundo se vuelve inhóspito y terrible / 8. Maquinando / Las máquinas del año pasado / ¡Una clase de maquinistas! / Aprender de los instrumentos / Maquinando juntos / Las linternas / 9. Despacito y buena letra / La X, la Y y la Z / Cada maestrico aún tiene su librico / Las letras tienen padrinos / El álbum de fútbol de Quique / Coca boba casera / La apasionante historia de Búfalo Bill y Juanita Calamidad / Las rosas de maíz / 10. El perro mongol / Vemos la película en amor y buena compañía / Caminar y sentir juntos / Otras fidelidades / II. Decidirse a estar en la escuela / Aprender con otros / 11. ¿Jugamos a maestros? / Me va y me viene / Trío de ases / Poderes fácticos / ¿jugamos a maestros? / ¿Para qué es un colegio? Platero… y yo / 12. Los dicursos del decir, del hacer y del sentir / Reflexión a dos voces a la lumbre de Eduardo Galeano / La urdimbre / 13. El poder de las palabras / Dos miradas en la misma dirección / El día que apareció Asun / Las palabras se pueden tocar / Y aparecieron las historias / El poder de las palabras / El pretexto del texto: maldades y mentiras / El último día / Algunas conclusiones / La palabra / 14. El entusiasmo docente / Primeras dudas / Escarbando en las palabras / Un simulacro de encuesta / ¿Ejemplos, contagios, deseos? / ¡Uf, menos mal! / Signos / 15. Anselmo habla más que yo / Hablando de hablar / Perdiendo los papeles / Remendado las cegueras / Otro agradecimiento / Estrenar / 16. Libros de visitas / «¡Se han copiado de mí!» / Trabajar es una cosa que todos tenemos que hacer / Todas las visitas nos fueron buenas / Nosotros también fuimos de visita / Conexiones / Algunos «detalles» con valor de acontecimientos / Colofones / Una maleta «documental» / 17. Los patos cabezones de la Patagonia / Un sitio que remite a otro sitio / «No tengo sitio ¡Gracias, maestra! / ¿Una contradicción? / Defendiendo «la parcela» / ¡Una vez más me emociona mi trabajo! / Las leyes de las ropas / Bibliografía.
«En este texto quisiera contar cuál es para mi la función de una educación infantil sabrosa y saludable. Quisiera decir de una manera de estar en la escuela que invite a ser uno mismo. Quisiera mostrar lo que he ido aprendiendo, explicitar los procesos vividos, no olvidar nada… Mi opción está claramente definida. Quiero una escuela que dé paso a la escucha, a la relación, al placer, al placer, al aprendizaje y a los afectos que trae consigo la vida de cada día. Es de esa escuela, que intento conseguir, de la que hablaré como aquí. Y lo haré, sencillamente, desde mí. «piso de abajo» afectivo. Me gustaría compartir lo que he ido averiguando para lograr que mi quehacer educativo discurra con algo más de calma, de sabor, de alegría. Me gustaría aportar unas cuantas pinceladas de vivencias y reflexiones compartidas para recorrer unos caminos que puedan sernos más abiertos y saludables. Unos caminos en los que espero que podamos disfrutar al ver, a modo de pequeñas piedras relucientes, cómo brilla la cotidianidad…»